Viene a ser un Silmarilion mega-resumido y con buenas ilustraciones.
Mientras Gondolin cae, este es un bonito libro de verano.
Viene a ser un Silmarilion mega-resumido y con buenas ilustraciones.
Mientras Gondolin cae, este es un bonito libro de verano.
Divertido y ochentero al mismo tiempo. Falla un poco en lo simple que es su manejo y en la cierta repetición de sus fases, aparte de su adicción por avanzar no demasiado alta.
Culto al Lotus Esprit 2.
Comprado en la Store y terminado hace unas semanas.
Es dificil llegar al final de The Last Guardian y no sentir algo de pena. Pero no por terminarlo, sino por el hecho de haberlo empezado.
Sin duda el juego de Ueda está lejos de su predecesor, para mí. Cambian demasiadas cosas y pocas a mejor.
Sigue estando ahí ese gigantismo, que tanto en los paisajes como en el propio Trico, es como marca de la casa. En esto bien. Pero lo demás, falla.
La aventura es un juego de puzzles, pero usa el escenario para presentarlos. No a un coloso. Y la forma de resolverlos es la forma en la que el juego avanza sin que importe demasiado. Casi no hay razones ni para continuarlo.
Yo lo descontinué bastante y a diferencia de su predecesor no volví a él para darme cuenta de mi error, porque el error estaba ahí todo el tiempo, y no se iba.
No me voy a meter demasiado con el control, con la relación entre el niño y el último guardián, o esos golpes de cámara dificíles de seguir.
Ueda retrasó el desarrollo porque el hardware no movía al gigantesco muñeco, y se nota que su obsesión era esa y sólo esa. Tanto, que se quedó con una cosa sola, y desperdició la oportunidad en todo lo demás.
Sigo rejugando a SOTC.
Inconexo y logicamente variado. Se deja leer. Es una recopilación de artículos publicados en varias revistas por el autor, y que recoge sin esfuerzo en un volumen muy bien encuadernado.
Casi 4 años siguiendo semana a semana el viaje por Africa más personal. Dificil de olvidar.