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22 julio 2016

Retro Flash: Hardware que marcó mi vida (II)

Adquirir una datassette adecuado (15.000 ptas de la época) me abrió la posibilidad de comprar juegos comerciales. Elegir el pack de Investrónica de Invaders & Galaxian, (que funcionaban perfectamente en 16k) y a un precio de 1900 ptas, hizo realidad lo que llevaba persiguiendo desde hace mucho tiempo, jugar a videojuegos en casa, tantas veces como quisiera. Revisitandolo, la versión de Artic sigue siendo la mejor adaptación del Space Invaders clásico.

Luego llegó Gyroscope, otro excelente arcade con peonza de Melbourne House. Y muchos más. Eso sí, todos originales. Al principio adquiría packs y luego al bajar a 875 ya los iba comprando uno a uno. Originales! Debía ser de los únicos, pero vivir en un pueblo en aquellos años no te dejaba mucha opción, En el cole nadie sabía lo que era un Spectrum, pero en el instituto sí conocí a un compañero al que cambiaba un original suyo por dos copias de originales míos que luego me devolvía. Al final yo me quedaba con los originales y él solo con copias, lo cierto es que visto hoy era un intercambio raro. Quizá la excusa era que la doble pletina no era lo suficientemente buena como para que mi datassette terminase tarde o temprano rechazándolos. No sé. Yo creo que en el fondo había algo de fetichismo.

Cuando vendí el ZX regalé un montón de originales y sólo me quedé con aquellos que recordaba con más cariño (Firelord, The Great Escape, Exolon, ...) y que aún conservo.

El ocaso de los 8 bits y el auge de los 16, hicieron que el Spectrum fuera dejándolo de lado, enfocando mi interés en esa maravilla que Commodore adoptó con el nombre de Amiga. MH fue languidecendiendo en favor de la Micromanía tamaño periódico.

Hoy soy consciente que sin la ayuda de mi querida abuelita no habría nunca disfrutado de un Amiga: 150.000 ptas del ´89 que incluían el monitor 1084, me convertía en un privilegiado, porque era una cantidad de dinero brutal, tanto como aquella maravilla lúdica que aún hoy sigue dejándome extasiado con sus lucecitas de colores. Canela en rama.

21 julio 2016

Retro Flash: Hardware que marcó mi vida (I)

No recuerdo qué fue lo primero, probablemente porque mi edad no me permitió guardar ese recuerdo con exactitud (4-5 años).
Pero casi seguro que mis primeros contactos con los videojuegos pasaron por ver las coin-op de la época en el bar del pueblo: Recuerdo el Scramble y el Galaxian, auque seguro que el comecocos también fue parte de esos inicios.

A la par, descubrí las Game & Watch, que tampoco tuve, pero que algunos afortunados compañeros del cole (6-7 años me permitieron conocer). Recuerdo bastante el Donkey Kong Junior. Aquella fiebre me llevó a poseer la unica portatil con leds que tuve en aquellos años, y que aun conservo: BattleStar Galactica de Mattel (versión televisada del original Missiles).

Cualquier cosa que pululaba por las tiendas en aquella época tenía un precio prohibitivo para mis padres, lo que me llevó con más pena que gloria, a ese momento que, seguro, compartí con muchos en aquellos años: Sinclair Zx Spectrum, un ordenador doméstico 'accesible'. Año 1984, 52.000 ptas. Mis padres, unos santos: Seguía siendo un pastizal.

La disyuntiva 16k vs 48k, no fue tal, y el gomas de 48 entró en mi casa conectado a una TV b/n, que sobrevivió al Spectrum, y un reproductor todavía más viejo. Pero, bueno, al menos la tele era de 21´´. Anécdota: No conocí el colorido de los juegos (como el Firelord o el Sabrewulf) hasta la emulación.

A diferencia de las consolas de aquel entonces o de las hand-held, el Spectrum te exigía más. El primer año fue doloroso, problemas con la fuente que achicharraba la CPU y no tener un cassette digno, me llevó a gastar todo mi tiempo en leer mucho (Microhobby) y teclear más, a sabiendas de que tras perder varias horas metiendo el código y jugar un par de horas más, apagar el ordenador mandaba todo aquel trabajo al limbo del tiempo perdido. Pero fue muy productivo. Y me absorbió lo suficiente como para que hoy, sea parte de mi carrera profesional.

Evidentemente con MH en la mano, solo tecleaba aquellos juegos cortos y de cierto interés. También es cierto que no fueron muchos, pero aprendí cosas que reforzaron mis estudios autodidactas en programación Basic (el CM me resultaba demasiado complicado a mis 12 años).

05 julio 2011

Bits



Duplicando la palabra.

21 junio 2006