
El papelón que se autoconstruyó en OT, sigue siendo de lo mejor que se ha visto en la TV Reality en la que nos toca vivir. Sus frases, mala leche, apuesta a ganador y expulsión del programa, cuesta creer que no fuera todo un soberbio montaje.
Pues no, no lo era. Con otro podría ser, con Risto no.
Agradable lectura.